• Saltar a la navegación principal
  • Saltar al contenido principal

Foffo Goddy

Sitio Oficial de la banda Foffo Goddy

  • Bio
  • Galería
  • Blog
  • Contacto

bob dylan

Otro año ya se ha ido

Otro año ya se ha ido

por Arturo Pardo · 2 de enero, 2013

…cuantas cosas han pasado.

Le damos gracias a Marco Antonio Solís (“El Buki”) por tan sabias palabras; de hecho son las únicas que le conocemos.  Con eso estamos bien, por ahora no nos hace falta conocerle más. Por cierto, un saludo a toda la gente de almacenes El Verdugo, gracias sus comerciales tan graciosos.

Ya se fue la Navidad y se acabó el 2012. Ahora empieza el 2013 y, a pocas horas desde que inició, es buen momento para hacer un recuento de lo que sucedió en sus 12 meses, en sus 365 días y algunos minutos adicionales que parecen no importarle a nuestro calendario.

En Foffo Goddy rememoramos rápidamente este año como uno muy positivo: nos dejó buenas enseñanzas, experiencias y amistades. Ahora, al comenzar un año nuevo, también nos abre los ojos y nos permite ver que hay muchas cosas por hacer, la primera de ellas: ponernos las pilas, pero bueno, vamos con el recuento.

En el 2012, en enero, exactamente, lanzamos nuestro primer disco, el homónimo Foffo Goddy. Lo regalamos y todavía ahí está en el mismo lugar, disponible como un obsequio de siete canciones, todas originales, todas grabadas tal cual las tocamos en conciertos.  La salida del álbum nos trajo una enorme alegría y nos abrió muchas puertas, tanto en medios de comunicación, en la escena musical, en escenarios locales y especialmente en el cariño de la gente que disfruta nuestra música. Gracias por eso.

En ese mismo mes, Alerta Rock (una iniciativa de Rock Ice) nos invitó a ser parte de su cartel de artistas mensuales, nos organizaron un concierto, nos llevaron a la radio y nos hicieron un video todo chuzo por el cual todavía hay gente que nos relaciona con un lago. Valió la pena.

image
Setlist del concierto de Bob Dylan. Foto por Leo Carvajal. 

En mayo abrimos el concierto de Bob Dylan en el Palacio de los Deportes. No lo conocimos, pero igual ya sabíamos que eso iba a suceder. La experiencia fue realmente enriquecedora y nos ayudó a que en varias partes nos tomaran más seriamente.  Gracias por eso también.  Si bien ese es el concierto que más exposición nos dio este año, en el 2012 también compartimos chivos con excelentes músicos y amigos con los que antes no habíamos tocado, por ejemplo: Polar, Passiflora, Flpprz y Crossover, entre otros.

Después de la experiencia de Dylan, la verdad es que no supimos cómo aprovechar el buen momento y nos enfriamos un poco, seguimos chiveando y componiendo, pero no levantamos mucho como hubiéramos querido, o como se supone que debimos haberlo hecho. Hacemos mea culpa, nostra culpa, o como sea que se diga. A todo esto, el segundo semestre del 2012 no fue tan productivo como debió haber sido. (Una señal clara de eso es esta página, abandonada desde hace meses.)

image
Foto por Juan Calivá para WARP.cr 

Con repertorio remozado, a escondidas comenzamos a ensayar como trío y no más como dúo. Después de un concierto en el extinto bar Antique, Juan Carlos Pardo, conocido y reconocido músico, nos propuso ser parte del grupo; aunque al principio pensamos que todo era una broma, nos reunimos dos días después y  oficialmente lo integramos al grupo. De esto hablaremos en otro post  (tenemos que guardar temas para seguir escribiendo) pero lo cierto es que lo que importa acá es que este año lo cerramos con un miembro más que como comenzamos el 2012. No imaginamos una noticia más positiva que esta, no por el momento.

Como trío estamos trabajando en un segundo disco que vería la luz en este 2013, además, sin más por el momento, les adelantamos que también tenemos uno que otro secreto importante que verá la luz antes de que el calendario vuelva a agotarse una vez más.

Ansiosos, entusiasmados, ilusionados le damos la bienvenida al 2013. Esperamos poder darles muchas sonrisas musicales a la gente que nos sigue. Esperamos inspiración, claro está, pero solo con eso no hacemos nada. La meta, este año, es actuar y no quedarnos de brazos cruzados, así ni siquiera podríamos tocar medio charango.

¡Feliz y productivo 2013 tengan todos y todas!

¿Dónde está Bob Dylan?

¿Dónde está Bob Dylan?

por Arturo Pardo · 5 de junio, 2012

Bob Dylan está en pleno Palacio de los Deportes. ¡Claro que sí! Ahí no más de la casa del Team florense, a un kilómetro de El Fortín y a poco más del Paseo de las Flores. Es 5 de mayo y sus fans ticos no pueden creer lo que tienen frente a sus ojos. ¡El hombre es leyenda viva! El hombre es LA leyenda.

Aquel día nosotros tampoco podíamos creer que nos hubieran elegido para abrirle a semejante ente musical. Pero una vez que llegó el momento de darle, no tuvimos más remedio que aceptar que aquello no solo era verídico, sino que también era cierto.

En el fondo, muy en el fondo, de nuestras desmirreadas figuras teníamos la esperanza de conocer a aquel hombre tras bastidores. No sabíamos qué le íbamos a decir, no teníamos preparado ningún discurso y no le teníamos ningún regalito criollo, como una pequeña carreta tallada en madera o una bolsita de Guayabitas ni Tricopilias… En resumen, si llegábamos a toparnos a Dylan frente a frente, no hubiéramos sabido qué hacer (además de emocionarnos, claro está).

A pesar del combo de emoción y fe, ya nos habían advertido que conocer a aquel hombre era prácticamente imposible. De hecho, una buena fuente nos había asegurado que él era inaccesible, y prácticamente invisible. Aquello sonó consecuente con el momento en el que su staff ordenó que todos los presentes abandonaran el Palacio de los Deportes para la prueba de sonido.

Guardas, conserjes, técnicos y curiosos tuvieron que dejar las instalaciones, mientras que a nosotros nos hicieron jurar y perjurar que no abandonaríamos el camerino mientras la banda de Dylan probaba todo en tarima.

Hicimos caso… ni que fuéramos tan, tan tontos. Probaron, bajo, guitarras, teclado, batería, percusión y… “¿dónde está Bob Dylan?”, nos preguntamos. Nunca lo escuchamos ni chistar. Estamos seguros que Bob Dylan no estuvo ahí para la prueba de sonido.

   Foto: Leo Carvajal

Tampoco supimos nunca dónde estaba el camerino del grupo estrella de la noche, pues ni estaba en nuestro rango visual, ni supimos cómo se llegaba a él. Lo que sí sabemos es que, conforme se acercaba nuestra hora de subir a tarima, se deshacía nuestra fe en conocer a don señor.

Y es que, ¿quién no querría obtener una evidencia fotográfica de haber estado en la misma tarima que semejante figura musical? Obtener una foto con él hubiera ameritado un digno espacio en la pared de la sala, junto al trofeo de fútbol de la escuela y el paño con el diseño de billete de ¢5.000.

También soñamos con haberle dado la mano u haberle insistido en que dijera “pura vida Costa Rica» y se pusiera la camisa de la ‘Sele’. Pero no, no hubo oportunidad de hacer nada de eso.

Nosotros tocamos durante nuestra media hora cronometrada; luego salimos sonrientes, alegres y orgullosos de la tarea que acabábamos de hacer y caminamos al camerino, suspirando por la tarea recién hecha. Pero, después de unos segundos de nuevo nos preguntamos “¿dónde está Bob Dylan?”. Nunca lo supimos, hasta que lo vimos ahí encaramado, haciendo de las suyas con su banda de lujo.

Su show fue una joyita y la gente lo vitoreó. De eso hay pruebas; nosotros fuimos parte de los que lo miraron boquiabiertos, de nuevo dudando si aquello realmente estaba sucediendo.

       Por si al llegar hasta acá sigue sin saber quién es Bob Dylan…    

Comenzó, siguió y se acabó el concierto y, finalmente, le entregamos varias copias de nuestro disco a alguien de la productora Evenpro, que nos prometió que le haría llegar los álbumes a las personas que rodeaban a Dylan desde más cerca. Aquella misma persona -encargada de traer al magnánimo artista- nos comentó que ni él ni sus socios lo habían visto antes de su propio concierto. “Es un tipo muy reservado, no se mete con nadie”, nos dijo. La historia estaba escrita: no conoceríamos a Bob Dylan nunca, ni siquiera aquella noche que lo tuvimos tan cerca.

En efecto. Cuando salimos del Palacio -unos 40 minutos después del show-, había varios fans que esperaban la salida del músico por la parte de atrás del Palacio. “¿Dónde está Bob Dylan?”, preguntaron, a lo que un técnico respondió sin rodeos: “Ah no, ese mae jaló apenas terminó la última canción, ahí ya no queda nadie”.

© 2025

  • Bio
  • Galería
  • Blog
  • Contacto